jueves, 7 de noviembre de 2013

El tatuaje de la contorsionista. Septiembre 1885, Londres.



           Aproximadamente una vez al mes hay, sin agendarse regularmente, cenas de media noche, que ahora son llamadas cenas del circo por los invitados. Son una nocturna amalgama entre  evento social y reunión de negocios.

          Mme. Padva siempre asiste, y una o las dos hermanas Burgess  son elementales, el señor Barris se les une tanto como sus compromisos se lo permiten, viaja mucho y no tiene la flexiblidad que le gustaría. El señor A.H. se aparece raramente; Tara señala que parecen tener post- cenas  mas productivas cuando el esta ahí, aunque pocas veces  da sugerencias de como debería ser regulado el circo.

           En esta noche en particular solo las damas están presentes.

           - ¿Dónde esta nuestro señor Barris esta noche?- Pregunta Mme. Padva  cuando las hermanas Burgess llegan solas, pues comúnmente el las acompaña.

            -Esta en Alemania.- Lanie y Tara contestan al unísono haciendo a Chandresh reír cuando les ofrecía vasos de vino.

            -Esta rastreando a un relojero.- Lanie continua.- Algo sobre una pieza encargada para el circo lo tenia muy entusiasmado antes de irse.

           La cena de hoy no tenia programado ningún  entretenimiento, ni siquiera el acostumbrado acompañamiento con piano, pero el entretenimiento llega sin ser anunciado a la puerta de todas maneras.

           Se anuncia como Tsukiko, aunque no aclara si es apellido o nombre. Ella es menuda pero no muy pequeña, su largo y negrísimo cabello esta trenzado y acomodado en moños en su cabeza, usa un abrigo oscuro que es muy grande para ella, lo lleva de una forma en la que parece una capa y el efecto es bastante elegante.

           Marco la deja en el vestíbulo, esperando pacientemente  bajo la dorada estatua de  cabeza de elefante, mientras trata de explicar la situación a Chandresh,  lo que por supuesto resulta en que todos los invitados a la cena llenen  el pasillo para ver por qué el alboroto.

           -¿Que la trae aquí  a estas horas?- Pregunta Chandresh perplejo,  cosas mas extrañas han sucedido en la maison Lefêvre  que un entretenimiento inesperado y la pianista a veces manda un remplazo cuando o esta disponible para las cenas.

          -Siempre he sido nocturna.- Es la única respuesta de Tsukiko, no abunda en que giros del destino la trajeron a este punto esta vez, pero la sonrisa que acompaña tan críptico sentimiento  es cálida y contagiosa, las hermanas Burgess le ruegan a Chandresh que la deje quedarse.

           - Estábamos por sentarnos a cenar,- dice Chandresh frunciendo el ceño,-  pero es bienvenida a acompañarnos en el comedor , para hacer... lo que sea que usted haga.

          Tsukiko hace una reverencia y sonríe otra vez. Mientras el resto de ellos entra en el comedor, Marco toma su abrigo y duda cuando ve lo hay debajo.

         Ella leva un pedazo de vestido  que podría ser considerado escandaloso en otra compañía, pero esta concurrencia no es fácilmente escandalizada. Es mas un envoltorio de seda roja que se mantiene en su lugar por un corset  bien apretado , mas que un vestido. Y no es la relativa insustancialidad del vestido  lo  que causa la mirada de Marco, sino el tatuaje que serpentea por su piel.

         Al principio es difícil distinguir que es el baño de marcas negras que cubren su cuello y hombros terminando justo arriba de su  escote en el frente y desapareciendo a tras  en los listones de su corset por la espalda, es imposible decir que tan lejos llega el tatuaje. Visto de cerca se puede distinguir que el remolino de tatuaje es mas que simples marcas, es una cascada de símbolos químicos y astrológicos, marcas antiguas de planetas y elementos emblazonados en tinta negra sobre su blanca piel, mercurio, plomo, antimonio, una luna creciente  en la base del cuello, un ankh egipcio cerca de la clavícula. Tiene otros símbolos también, como runas nórdicas, caracteres chinos. Tiene incontables tatuajes  y aun así se unen y fluyen en un diseño quede manera grácil la adornan como una elegante e inusual pieza de joyería.

             Tsukiko sorprende a Marco mirando y aunque no le pregunta sobre ello, ella dice bajito: - Es parte de quien fui, quien soy y quien seré.

              Entonces sonríe y camina hacia el comedor  dejando a Marco solo en el pasillo justo cuando el reloj empieza a marcar la media noche y el primer plato es servido. Ella se quita los zapatos cerca de la puerta y camina descalza aun área cerca del piano que tiene la mejor luz que dan los candelabros y arañas. Al principio simplemente esta  parada relajada y en calma mientras los comensales la miran con curiosidad, y es ahí donde se hace inmediatamente claro de que clase de entretenimiento se trata.


             Tsukiko es una contorsionista.

              Tradicionalmente losa contorsionistas se doblan hacia adelante o hacia a tras dependiendo de su flexibilidad de sus columnas vertebrales y los trucos y presentaciones están  basados en ello, Tsukikoo , de hecho , es una de esas raras contorsionistas cuya flexibilidad es igual en ambas direcciones. Se mueve con la gracia de una bailarina entrenada, un detalle que Mme. Padva nota y menciona en un susurro a las hermanas Burgess antes de que la exhibición de sus mas impresionantes hazañas de flexibilidad empiecen.


             -¿Podías hacer ese tipo de cosas cuando eras bailarina?- Tara le pregunta mientras Tsukiko levanta la pierna a una altura imposible sobre su cabeza.


               -Hubiera tenido una vida social mucho mas ocupada si lo hubiera podido hacer.- Responde Mme. Padva sacudiendo la cabeza.


               Tsukiko es una artista consumada, hace perfectas galas,  mantiene posiciones y hace pausas por el tiempo exacto. Aunque tuerce su cuerpo  en inimaginables y al parecer en dolorosas posiciones, su beata sonrisa permanece en su lugar. Su modesta audiencia  olvida su conversación y cenas  al mirarla.


               Lanie comenta a su hermana sobre que de hecho  estaba segura de que había música, aunque no había sonido alguno salvo por el rose de seda contra piel y el crujir de la chimenea.

              -¡De esto es de lo que estoy hablando!- Dice Chandresh golpeando con el puño la mesa, rompiendo de improviso el encantado silencio. Tara casi tira su tenedor, que ha estado sosteniendo distraídamente  en su mano, alcanzándolo  antes de que chocara contra su plato de ostras escalfadas con vermut a medio comer, pero Tsukiko continua con sus gráciles movimientos sin detenerse, aunque su sonrisa se agranda notablemente.

              -  ¿Esto?- Pregunta Mme. Padva.
          
            - ¡ Esto!- Chandresh repite, señalando a Tsukiko.- Este es el preciso sabor que el circo debe tener, provocativo pero permaneciendo elegante,  esto es la voluntad de dios , el que ella viniera aquí esta noche, simplemente teníamos que tenerla y no aceptare nada menos, Marco, dale una silla a esta dama.

              Un lugar es puesto para Tsukiko, su sonrisa  es desconcertada cuando se les une a la mesa. La conversación que sigue contiene mas una coerción  creativa que una oferta de empleo y hay muchas desviaciones  al tema del ballet, moda actual y mitología japonesa.


            Después de cinco platos y una gran cantidad de vino, Tsukiko se permite ser persuadida a aceptar la invitación para actuar en un aun no existente circo.

              -Bueno, entonces, - Dice Chandresh,- estamos listos en lo que respecta a contorsionistas, eso es un inicio.

              -¿No deberia haber mas de uno? Lanie pregunta. ¿Una carpa entera , como con los acrobatas?

               - Tonterias,- responde Chandresh- es mejor tener unsolo  diamante perfecto que una bolsa de piedras imperfectas, haremos un espectaculo de ella, la pondremos en un patio o algo.

               El asunto esta decidido por el momento y en el postre y las bebidas despues de la cena el unico tema de discusion es el circo en si.

         Tsukiko deja una tarjeta con la informacion para contactarla con Marco al irse, y pronto se vuelve una instalacion fija de las cenas del circo, fecuentemente actua antes o despues de la cena, para no distraer a los invitados durante la cena. Ella permanece como la referencia mas frecuente y favorita de Chandres como  criterio de lo que el circo debe ser.

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