martes, 15 de octubre de 2013

El circo nocturno.


Anticipación.



El circo llega sin aviso.

     Sin anuncios que lo precedan, sin anuncios en postes de la ciudad ni espectaculares, sin mención o anuncios en los periódicos locales. Simplemente esta ahí, cuando ayer no estaba.

     Las altísimas carpas en rayas blancas y negras, no dorados y rojos que sean visibles. No hay color en absoluto, excepto por los arboles vecinos y el pasto de los campos vecinos. Franjas blancas y negras en un cielo gris; incontables carpas  de varios tamaños y formas, con una cerca de elaborado hierro encerrándolas en un mundo si color. Aun  el poco suelo que es visible desde afuera es blanco  o negro, pintado o empolvado, o tratado con algún otro truco circense.
 
    Pero no esta abierto al público, no aun.

    En algunas horas todos en el pueblo han escuchado de el.  Para la tarde las noticias se han esparcido por varios pueblos. De boca en boca es el método mas efectivo de promoción  que la palabra escrita en panfletos o posters. Son impresionantes e inusuales noticias, la súbita aparición  de un misterioso circo. La gente se maravilla por la asombrosa altura de las torres mas altas. miran al reloj que se encuentra justo dentro de las rejas que nadie puede describir apropiadamente.


   Y  el letrero negro con letras blancas pintadas que cuelga de las puertas se lee:

                        Abierto al anochecer.
                       Cerrado al amanecer.

     "¿Que clase de circo abre solo por la noche?", se pregunta la gente. Nadie tiene una respuesta adecuada. Mientras  el atardecer se acerca una multitud sustancial de espectadores se reúne fuera de las puertas.


       Tú estas entre ellos, por supuesto. Tu curiosidad sacando lo mejor de ti, como suele hace la curiosidad. Estas en luz que se desvanece, una bufanda cubre tu cuello, extendida hacia arriba para cubrirte de la briza vespertina, esperando para ver por ti mismo exactamente que clase de circo abre solo cuando se pone el sol.

       La taquilla es visible tras las rejas , cerrada. Las carpas se mantienen quietas, excepto por el movimiento que crea la ligera briza. El único movimiento en el circo es del reloj que marca como pasan los minutos, si esa maravilla de escultura puede ser llamada reloj.


      El circo luce abandonado y vacío. Pero piensas que quizá puedes oler caramelo flotando en la briza de la tarde, bajo el fresco olor de hojas otoñales. Una suave dulzura en los bordes del frio.


       El sol desaparece completamente mas allá del horizonte,  y la luminosidad restante cambia del atardecer al crepúsculo. La gente a tu alrededor empieza a impacientarse, un mar de pies que se mueven, murmurando de abandonar su cometido en busca de un lugar mas cálido para pasar la tarde. Tu mismo te debates por partir mientras esto pasa.

       Primero, suena algo como un tronido. Es apenas audible entre el viento y las conversaciones. Un suave sonido como el de una tetera cuando esta por hervir el agua. Entonces se hace la luz.

       Sobre todas las carpas, pequeñas luces empiezan a titilar, como si el circo entero se cubriera de luciérnagas particularmente brillantes. La multitud expectante se silencia mientras mira la iluminación. Alguien junto a ti jadea. Un niño pequeño aplaude con alegría a la vista.

       Entonces las carpas están iluminadas, centelleando en el cielo nocturno . El anuncio aparece.

       Extendido sobre las puertas, escondido en rizos de hierro, mas luces como luciérnagas se encienden. Tronando al encenderse, algunas acompañadas de chispas y un poco de humo. La gente mas cercana a las puertas retrocede un par de pasos.


       Al principio, es solo un patrón aleatorio de luces. Pero mientras mas luces se encienden,  se hace claro que son líneas de letras. Primero se distingue   la C , seguida de mas letras. Una Q, extrañamente, y muchas letras E.  Cuando finalmente el ultimo foco enciende y las chispas y humo se disipan, es legible finalmente, es un elaborado letrero incandecente. Inclinándote  a la izquierda para tener  una mejor vista puedes ver que dice:


                                        Le cirque des Revés

     Alguien en la multitud sonríe con conocimiento, mientras otros  fruncen el entrecejo y miran inquisitivamente a sus vecinos. Un niño junto a ti jala la manga de su madre rogando saber que dice.


      "El circo de los sueños", es la respuesta. La chica sonríe placenteramente.

Cuando las puertas de hierro se estremecen y abren, pareciera que lo hacen por voluntad propia. Se mecen al exterior como invitando a la multitud a entrar.


    Ahora  el circo esta abierto.

     Ahora puedes pasar.
   




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