Herr Friedrick Thiessen esta de vacaciones en Francia, el va de vacaciones frecuentemente a Francia en el otoño, pues es un gran amante del vino. Elige una región y vaga por el campo por una, quizá dos semanas, visitando viñedos y coleccionando botellas de cosechas agradables para ser enviadas a Múnich.
Herr Thiessen es amigo de varios viticultores franceses y ha hecho relojes para varios de ellos, visita a un viticultor en particular en este viaje. Con un vaso de borgoña, el viticultor le sugiere a Friedrick podría disfrutar del circo que esta en el pueblo, instalado a unas millas de distancia. Un circo bastante inusual, solo abre por las noches.
Pero es el reloj, el elaborado reloj blanco y negro situado justo dentro de las puertas, ese viticultor piensa que podría interesarle particularmente a Herr Thiessen.
- Me recuerda a su trabajo.- El viticultor dice, señalando con su vaso de vino al reloj en el muro sobre la barra, en forma de un manojo como cascada de uvas que cae en una botella de vino que se llena mientras las manecillas en su etiqueta ( una replica exacta de la etiqueta del viñedo) va marcando los segundos.
Herr Thiessen esta intrigado, después de una cena temprana se pone su sombrero y guantes y empieza a caminar en la dirección que su amigo el viticultor le ha indicado, no es difícil localizar su destino, mucha gente del pueblo camina en la misma dirección, y una vez llegan fuera del pueblo hacia los campos, el circo no puede ser ignorado.
Brilla, esa es la primera impresión de Herr Thiessen de LeCirque de Rêves, visto desde media milla de distancia y antes de que siquiera sepa su nombre. Camina adelante en esta fría tarde en la campiña francesa como una polilla hacia la flama.
Hay una multitud considerable afuera cuando Herr Thiessen localiza su reloj instantáneamente, aun sin haber sido informado de donde se localizaría , surge a través de la taquilla, justo dentro de las rejas de hierro. Esta a punto de dar las siete en punto, y retrocede para verlo, dejando que la línea para los boletos pase frente a el mientras el arlequín y el malabarista saca la séptima pelota de la nada, mientras el dragón se mueve y el reloj da siete campanadas, a penas audibles sobre ruido del circo.
Herr Thiessen esta complacido. El reloj parece estar en perfecto orden de funcionamiento y obviamente se le ha cuidado bien, a pesar de estar afuera a los elementos. Se pregunta si podría necesitar un barniz mas fuerte, y desea haber sido informado de que seria usado en el exterior cuando lo estaba construyendo, aunque no parece ser el mejor lugar para que este. Mantiene sus ojos en el mientras espera en la fila, preguntándose si deberá intentar contactar al señor Barris sobre el asunto, si aun esta en la dirección de Londres que mantiene archivada en Múnich.
Cuando llega su turno da la cantidad de francos que dice el cartel a la taquillera, una joven mujer en vestido negro y largos guantes blancos, viéndose mas preparada para una elegante velada en la opera que para una noche de vender boletos en el circo. Cuando le da el boleto el le pregunta, primero en francés y luego en ingles cuando parece no entenderle, cuando le pregunta si hay alguien a quien pueda dirigirse sobre el reloj. Ella no responde pero sus ojos se iluminan cuando se identifica a si mismo como la persona responsable de su construcción. Ella le devuelve los francos junto con su boleto a pesar de sus protestas y después de buscar en una pequeña caja, saca una tarjeta de negocios la cual le extiende también.
Herr Thiessen le agradece, sale de la fila hacia un lado, inspeccionando la tarjeta. Es de muy buena cualidad de papel grueso, de fondo negro grabado en relieve plateado.
Le Cirque des Rêves
Chandresh Christophe Lefêvre, Propietor
En el reverso hay una dirección en Londres. Herr Thiessen la pone en el bolsillo de su abrigo junto con su boleto y los francos que se ahorro, y toma sus primeros pasos dentro del circo. El comienza simplemente por vagar, casualmente investigando el extraño hogar de su reloj Wunschtraum . Quizá por los meses que ha pasado absorto en el trabajo mismo, el circo le parece familiar, confortable. El escenario monocromático, los interminables círculos de los caminos como mecanismos de reloj, herr Thiessen esta maravillado de cuan bien encaja su reloj en el circo, y que tan bien el circo encaja con el reloj.
Entra solo a una fracción de las carpas esa primera noche, deteniéndose a ver a los traga fuegos y danzantes con espadas, probando un muy buen eiswein en una carpa marcada BEBIDAS, SOLO VISITANTES ADULTOS. Cuando pregunta, el empelado del bar ( el único en el circo que contesta cuando se le habla, aunque lo mínimo) le informa que es un vino canadiense y le anoto la cosecha.
Para cuando Herr Thiessen abandona el circo, motivado únicamente por el cansancio, esta completo y totalmente enamorado. Asiste dos veces mas antes de regresar a Múnich, pagando su entrada por completo ambas veces. Escribe una carta a M. Lefêvre al regresar, para agradecerle el haberle dado a su reloj tan maravilloso hogar y por la experiencia del circo mismo. Abunda sobre la maestria de el, y dice que se ha dado cuenta de que no hay patrón o razón para su itinerario, pero expresa su esperanza de que llegue a Alemania.
Algunas semanas después, recibe una carta de. asistente de M. Lefêvre, diciendo que M. Lefêvre aprecia mucho los cumplidos de Herr Thiessen, especialmente viniendo de tan talentoso artista, la carta habla muy bien del reloj, y menciona que de haber algún problema con el, Herr Thiessen será contactado de inmediato.
La carta no menciona nada de la ubicación actual del circo, ni nada de que valla a Alemania, lo que decepciona mucho a Herr Thiessen. Piensa en el circo frecuentemente, muchas veces mientras trabaja, y empieza a influenciar su trabajo. Muchos de los nuevos relojes que ha hecho son blanco y negro algunos a rayas, otros tantos con escenas del circo: pequeños acróbatas, leopardos de nieve miniatura, una adivina que pone minúsculas cartas del tarot al dar la hora. Aunque nunca hace justicia al circo en sus relojes tributo.
Para cuando Herr Thiessen abandona el circo, motivado únicamente por el cansancio, esta completo y totalmente enamorado. Asiste dos veces mas antes de regresar a Múnich, pagando su entrada por completo ambas veces. Escribe una carta a M. Lefêvre al regresar, para agradecerle el haberle dado a su reloj tan maravilloso hogar y por la experiencia del circo mismo. Abunda sobre la maestria de el, y dice que se ha dado cuenta de que no hay patrón o razón para su itinerario, pero expresa su esperanza de que llegue a Alemania.
Algunas semanas después, recibe una carta de. asistente de M. Lefêvre, diciendo que M. Lefêvre aprecia mucho los cumplidos de Herr Thiessen, especialmente viniendo de tan talentoso artista, la carta habla muy bien del reloj, y menciona que de haber algún problema con el, Herr Thiessen será contactado de inmediato.
La carta no menciona nada de la ubicación actual del circo, ni nada de que valla a Alemania, lo que decepciona mucho a Herr Thiessen. Piensa en el circo frecuentemente, muchas veces mientras trabaja, y empieza a influenciar su trabajo. Muchos de los nuevos relojes que ha hecho son blanco y negro algunos a rayas, otros tantos con escenas del circo: pequeños acróbatas, leopardos de nieve miniatura, una adivina que pone minúsculas cartas del tarot al dar la hora. Aunque nunca hace justicia al circo en sus relojes tributo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario