jueves, 5 de diciembre de 2013
Chaperona. Noviembre, 1890, Cairo.
Mientras a los gemelos Murray les es mas o menos permitido correr al galope por los rincones ocultos de lo que frecuentemente es llamado tras bambalinas, una mansión de crecimiento desordenado que ocupa un espacio disperso en rincones y pasajes que los ocupantes del circo ocupan para vivir sus vidas cuando no están presentándose, si ellos desean estar afuera y en el circo propiamente durante las horas de las actuaciones deben tener un chaperón. Ellos protestan por esta regla ruidosa y frecuentemente, pero su padre insiste en que esas reglas permanecerán vigentes hasta que tengan ocho años, por lo menos.
Widget pregunta a menudo si los ocho años cuentan si los combinas en total, en cuyo caso ya cumplen con el requisito. Repetidamente se les recuerda que deben tener una suerte de estructura en sus costumbres nocturnas, siendo los únicos niños en tan poco convencional hogar.
Por ahora tienen una rotación de chaperonas, y hoy la ilusionista están en deber como supervisora de gemelos. Ella no es asignada frecuentemente a este rol, aunque los gemelos están bastante encariñados con ella. Pero esta noche tiene suficiente tiempo entre sus actos para acompañarlos por un rato.
Ninguno de los asistentes reconoce a Celia, sin su sombrero y vestido blanco y negro, aun aquellos que han visto su acto mas temprano esa noche, si alguien que pasa la llega a notar es solo para preguntarse como es que los niños que la siguen tienen tal cabello rojo cuando el suyo es tan oscuro. Mas allá de eso parece ser solo una joven mujer de abrigo azul, vagando por el circo como cualquier otro visitante lo haría.
Empiezan con el Jardín de Hielo, aunque los gemelos se ponen impacientes con el paso tranquilo con el que Celia prefiere dar por los árboles congelados. Antes de que lleguen a la mitad del lugar ya están suplicando ir mejor al carrusel.
Pelean por ver quien va a montar el grifo pero Widget cede cuando Celia les cuenta la historia del zorro de nueve colas justo detrás de el, el cual súbitamente suena mucho mas atractivo. Tan pronto desembarcan, una segunda vuelta es pedida, para el subsecuente viaje a través de la espiral de túneles mecánicos terminan en una serpiente y un conejo sin quejarse.
Después de las vueltas al carrusel, Widget quiere algo de comer, así que se adelantan al patio, cuando Celia le da una bolsa a rayas blancas y negras de palomitas, insiste en que las quiere de caramelo y no las comerá simples. El vendedor cubriendo manzanas en palos en oscuro y pegajoso caramelo le obedece, esparciendo algo encima, muchos de los clientes al rededor piden lo mismo.
Poppet asegura que no tiene hambre, parece distraída, así que mientras caminan por un pasaje mas tranquilo lejos del patio Celia le pregunta que es lo que la molesta.
-No quiero que la buena dama muera.- Dice Poppet, jalando suavemente el vestido de Celia.
Celia deja de caminar, con una mano detiene a Widget, quien no esta al tanto de ninguna otra cosa mas que sus palomitas, para que no siga delante de ella.
-¿A que te refieres, querida?- Le pregunta a Poppet.
- La van a poner en el suelo,- Poppet explica, - creo que eso es triste.
-¿Que buena dama?- pregunta Celia.
- No lo se, todos lucen igual.
- Poppet, cariño,- dice Celia, apartando a los gemelos en una habitación y agachándose para hablar con ellos cara a cara. - ¿Dónde esta esta dama en el suelo? ¿Me refiero a donde la viste?
- En las estrellas, - Poppet dice, se alza en la punta de sus pies cuando las señala.
Celia mira arriba al cielo lleno de estrellas, mirando la luna que desaparece tras una nube antes de regresar su atención a Poppet.
-¿Ves cosas en las estrellas frecuentemente?
- Solo algunas veces,- dice Poppet,- Widge ve cosas en la gente.
Celia voltea a ver a Widget, quien esta comiendo sus palomitas cubiertas de caramelo a puños.
-¿Ves cosas en la gente?- Widget solo encoge los hombros.
- Lugares en los que han estado, cosas que han hecho. - Dice el.
Toma otro puño de palomitas pegajosas y lo mete en su boca.
- Interesante.- Dice Celia, los gemelos le han dicho cantidad de cosas raras antes, pero esto parece mas que fantasias infantiles. - ¿Puedes ver algo en mi?- Le pregunta a Widget.
Widget mira de reojo mientras mastica sus palomitas.
- Cuartos que huelen a polvo y ropa vieja, una dama que llora todo el tiempo, el fantasma de un hombre con camisa de encaje que te sigue y...- Widget se detiene abruptamente y frunce el seño.- Hiciste que se fuera ya no hay nada ahí, ¿Cómo hiciste eso?
-Hay cosas que ustedes no deben ver.- Dice Celia.
Widget empuja su labio en un puchero impresionante, pero solo dura lo que le toma agarrar otro puño de palomitas a su boca. Celia mira de los gemelos a el patio , donde la luz de la hoguera brilla por las orillas de las tiendas, formando sombras danzantes de los visitantes en la tela a rayas.
La hoguera nunca se apaga, las llamas nunca vacilan. Aun cuando el circo se mueve no se apaga, se transporta intacto de locación en locación, ardiendo durante todo el viaje en tren, estando seguro en su caldero. Ha ardido de manera estable desde la ceremonia de encendido en la noche del estreno. Y al mismo momento, Celia esta segura, algo ha sido puesto en movimiento e impacta al circo entero y a todos una vez el fuego fue encendido. Incluyendo a los gemelos recién nacidos.
Widget nace antes de la media noche, al final del viejo día. Poppet lo sigue momentos después en un nuevo día que a penas empieza.
- Poppet, - dice Celia, regresando su atención a la pequeña quien ha estado jugando con el puño de su abrigo.- Si puedes ver cosas en las estrellas que crees que puedan ser importantes, quiero que cuentes de ellas, ¿me entiendes?
Poppet asiente solemnemente, nubes de pelo rojo se mueven en olas, se acerca para preguntar a Celia, sus ojos terriblemente serios.
- ¿Puedo tener una manzana acaramelada?
- Ya no tengo palomitas, - se queja Widget, enseñando la bolsa vacía.
Celia toma la bolsa y la dobla siempre en cuadros mas pequeños mientras los gemelos miran, hasta que desaparece completamente. Cuando ellos aplauden, las manos de Widget ya no están cubiertas de caramelo, aunque no lo nota. Celia considera a los gemelos por un momento, mientras que Widget trata de descubrir a donde fue la bolsa de palomitas y Poppet da pensativas miradas al cielo. No es una buena idea, sabe que no es una buena idea pero será mejor mantenerlos cerca, para observarlos cuidadosamente por todas las circunstancias y sus aparentes talentos.
-¿Les gustaria aprender como hacer cosas como esta?- Celia les pregunta.
Widget asiente de inmediato, con tal entuciasmo que su sombrero le cae a los ojos, Poppet duda pero luego asiente tambien.
- Cuando sean un poco mas grandes les dare clases, pero tendrà que ser nuestro secreto, ¿Pueden guardar un secreto?
Los gemelos asienten al unisono, Widget tiene que acomodarse el sombrero otra vez. Siguen a Celia felices mientras lo lleva de nuevo al patio.
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