Oh estrellas,
¿no brota de vosotras el deso del amante de contmplar
el rostro de su amada? ¿No proviene de las puras
constelaciones la íntima percepción de los rasgos puros de su amada?
Rainer Maria Rilke.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario