jueves, 11 de febrero de 2010

El olvidado rey Gudu

Y se retirò sin apercibirse de que en la mano derecha, fuertemente apretade en el puño, hasta sentir dolor, Tontina se aferraba con desespero desconocido y terrible a la mitad que le correspondiera de cierta pidedra horadada y azul.Con sùbita congoja, Tontina se dijo por mprimera vez que a caso, contrariamente a lo que se creyò, el mundo no era hermoso.